FEPALC clama que el asesinato del periodista paraguayo Pablo Medina no quede impune

La Federación de Periodistas de América Latina y el Caribe (FEPALC) se encuentra profundamente consternada por el asesinato del periodista Pablo Medina Velásquez, corresponsal del diario ABC Color en la localidad paraguaya de Curuguaty, quien había recibido numerosas amenazas por su trabajo como reportero.

Con Pablo Medina, son tres los periodistas asesinados en Paraguay. Los crímenes que terminaron con la vida de los comunicadores sociales Edgar Fernández Fleitas y Fausto Gabriel Alcaraz permanecen en completa impunidad.

La FEPALC demanda al Estado paraguayo a cumplir con su responsabilidad de investigar con celeridad y a profundidad este crimen, identificar de manera fehaciente a los autores materiales e intelectuales y juzgarlos según señala la justicia. No hacerlo lo hace cómplice de esta barbarie que ha silenciado a quienes cumplen con la noble tarea de informar a la colectividad.

El caso de Pablo Medina se agrava porque afrontaba una situación de amenaza permanente. La misma que lo hizo a principios de año cambiar momentáneamente su residencia. En la víspera del asesinato el corresponsal de ABC Color se encontraba investigando a bandas de traficantes de marihuana en el norteño departamento de Canindeyú lideradas, aparentemente, por personas vinculadas a la política.

El hermano del corresponsal, el también periodista Salvador Medina, fue asesinado en 2001 por las denuncias que realizaba en la radio donde desarrollaba labor. 

La FEPALC hace un llamado regional a luchar contra la impunidad de los crímenes de nuestros colegas y convoca a todos sus sindicatos afiliados a demandar por escrito a las representaciones diplomáticas de Paraguay en toda América Latina-Caribe el determinar el móvil del crimen y sanción a los responsables de este asesinato que enluta a los periodistas en el mundo.

Asimismo, y ante amenazas que ha recibido la redacción del diario ABC Color tras el crimen y a consecuencia de sus investigaciones regionales, demanda de manera inmediata garantías a la labor de informar y a la integridad física de los trabajadores de dicho medio, de manera especial a quienes ejercen como corresponsales en zonas tomadas por el narcotráfico y el crimen organizado.

Finalmente, la FEPALC hace un llamado a los colegas de ABC Color a difundir las investigaciones que tenía en curso el periodista Pablo Medina. El crimen organizado y, de ser el caso, autoridades corruptas deben saber que no lograrán silenciar una investigación con el asesinato de un colega. Por el contrario, un crimen debe generar una respuesta colectiva y unitaria que convierta nuestras voces en la voz de quien han querido callar.