Afganistán: "Ya hemos gastado más de lo que hemos recaudado y la necesidad sigue siendo inmensa", dice el Secretario General Adjunto de la FIP, Jeremy Dear

En vísperas del aniversario de la toma de Kabul por parte de los talibanes, el 15 de agosto, el Secretario General Adjunto de la FIP, Jeremy Dear, que ha coordinado la respuesta de emergencia de la Federación a la situación en Afganistán, nos habla de un año de trabajo incesante para apoyar y evacuar a los y las periodistas y sus familias, de la continua represión de los medios de comunicación sobre el terreno, de la asombrosa solidaridad entre los y las periodistas del mundo y de la urgente necesidad de recaudar más fondos.

Jeremy Dear, IFJ Deputy General Secretary. Credits: IFJ.

1. ¿Puede describir el trabajo que la FIP y sus afiliados locales han realizado para ayudar a los y las periodistas y trabajadores/as de los medios afganos desde la toma del poder por parte de los talibanes hace un año?

Desde el día en que Kabul cayó en manos de los talibanes, los afiliados de la FIP de todo el mundo han trabajado incansablemente para apoyar a nuestros hermanos y hermanas afganos. Desde la recaudación de fondos hasta el suministro de ayuda humanitaria, desde la presión a los gobiernos para obtener visados de emergencia y reasentamiento hasta el suministro de refugios y alimentos seguros, pasando por el apoyo a las evacuaciones, y la solidaridad y la asistencia cuando los que buscan refugio llegan a otros países. Los sindicatos y los y las periodistas de todo el mundo han respondido de forma increíble. Podemos estar muy orgullosos de la solidaridad de periodista a periodista y de sindicato a sindicato que se ha visto en el último año. No se trata sólo palabras, sino de una ayuda esencial, práctica y que salva vidas.

Además, hemos trabajado para apoyar a nuestros afiliados en Afganistán, ayudándolos a monitorear las violaciones de los derechos, a prestar apoyo humanitario a sus miembros y a defender los derechos de los y las periodistas y los medios de comunicación.

2. ¿Puede explicar con detalle a qué se ha destinado el Fondo de Solidaridad de la FIP con Afganistán y por qué es necesario seguir recaudando fondos?

El llamamiento de emergencia que lanzamos para apoyar a los y las periodistas afganos/as consiguió recaudar la mayor cantidad de dinero que jamás habíamos logrado hasta ese momento en cualquier llamamiento especial. Además, ha contribuido a salvar vidas, ya sea apoyando a quienes que huyen del país o proporcionando alimentos y medicamentos básicos esenciales para quienes permanecen en Afganistán.

Hemos gastado al menos 123.000 euros en ayuda de emergencia. Esos fondos se han utilizado principalmente para proporcionar pequeñas ayudas de emergencia valoradas en 200, 300 y 400 euros. En la mayoría de los casos, estas han servido para comprar alimentos, pagar el alquiler, ayudar a los y las periodistas a salir de su región hacia un lugar más seguro, proporcionar asistencia médica y comprar medicamentos, poder conseguir un pasaporte o viajar a una embajada para una entrevista de visado. En algunos casos se ha ayudado a quienes tienen visado a salir del país. A los exiliados, se les ha proporcionado un refugio seguro o comprado alimentos y artículos de primera necesidad. Muchas personas huyeron sin nada y necesitaban ropa de abrigo o artículos para los más pequeños.

En total, hemos brindado más de 63.000 euros en ayuda humanitaria a periodistas dentro de Afganistán, tanto a través de nuestros afiliados, el Sindicato Nacional de Periodistas de Afganistán (ANJU) y la Asociación de Periodistas Independientes de Afganistán (AIJA), como en pequeñas subvenciones directas pagadas a través de Western Union o Moneygram, a al menos 172 periodistas y sus familias. La subvención media ha sido de algo menos de 350 euros. En seis casos, en los que un o una periodista ya había conseguido un visado y necesitaba una evacuación urgente, hemos podido sufragar los costes de vuelo hasta 2.000 euros.

Hemos proporcionado más de 34.000 euros en ayuda a periodistas en Pakistán, tanto a través de nuestro afiliado, la Unión Federal de Periodistas de Pakistán (PFUJ), que ha organizado una casa de huéspedes en Islamabad para ofrecer un refugio seguro, como en pequeñas subvenciones en efectivo para permitir a los que han huido encontrar un lugar donde vivir y proveer a sus familias.

También se han distribuido más de 26.000 euros para ayudar a cubrir las necesidades de los y las periodistas afganos/as exiliados en otros países como Turquía, Grecia, Macedonia del Norte y Francia, entre otros.

Además de la ayuda directa proporcionada por el Fondo de Seguridad de la FIP, muchos afiliados han brindado apoyo adicional. El Sindicato de Periodistas de los Diarios de Atenas (JUADN), uno de nuestros afiliados griegos, proporcionó una asignación mensual y un seguro médico a los y las periodistas que estaban en Grecia de forma provisional, mientras esperaban la resolución de su solicitud de asilo en Canadá. Asimismo, compraron pequeños regalos para los hijos e hijas de los y las periodistas, y ropa para las familias que habían huido prácticamente sin nada. Tanto en Canadá como en Francia y otros países se han repetido una y otra vez historias similares, no sólo de entrega de dinero en efectivo, sino de entrega de tiempo, solidaridad y esperanza.

El esfuerzo de todos nuestros afiliados ha sido increíble. Pero ya hemos gastado más de lo que hemos recaudado, y la necesidad sigue siendo inmensa. Hay personas que se ven obligadas a vivir en la calle porque no pueden pagar el alquiler. Hay quienes siguen escondidos. Hay familias que sólo comen una vez al día.  Personas que no pueden pagar las operaciones o los medicamentos que necesitan. Tanto es así que la FIP sigue recibiendo llamamientos todos los días. Es desgarrador tener que decir que no. A medida que Afganistán va desapareciendo de las portadas de los periódicos y de los boletines informativos es más difícil recaudar fondos. Por eso, es vital que hagamos otro gran esfuerzo para poder ayudar a más personas y salvar más vidas.

3. ¿Puede compartir alguna historia sobre cómo el Fondo de Solidaridad de la FIP con Afganistán ha sido beneficioso para los y las periodistas afganos/as?

Hay muchas historias, pero mencionaré sólo algunas para poner ejemplos. Hubo un periodista que estaba escondido y necesitaba un visado para poder salir de Afganistán. El Fondo de Seguridad de la FIP le ayudó a él y a su mujer a conseguirlo y a escapar del país. Hubo otra familia que tuvo que huir a Pakistán, y vivió mendigando en la calle. Gracias al Fondo de Seguridad de la FIP pudieron conseguir una habitación, algo de seguridad y un respiro para poder solicitar el reasentamiento.

En Afganistán, a través de nuestro afiliado ANJU, pudimos distribuir paquetes de alimentos de emergencia con arroz, aceite, y alimentos para bebés, entre otros. Estos fondos sirvieron literalmente para salvar vidas, en un momento en el que tantos y tantas periodistas habían perdido sus trabajos, habían vendido sus posesiones y se encontraban en la indigencia. 

Sin embargo, quizás sea mejor dejar que los y las periodistas afganos/as hablen por sí mismos. Estos fragmentos pertenecen a correos electrónicos que hemos recibimos de algunos/as compañeros/as, a quienes hemos podido ayudar: 

"Después de diez meses viviendo en la desesperación y tras seis meses enfrentándonos a problemas en Pakistán, su asistencia nos ha devuelto la felicidad a mi familia y a mí. Mis hijos nunca olvidarán vuestra amabilidad", dijo H.J., periodista de televisión en Kabul, ahora reasentado en Europa. 

"Una vez más, quiero expresar mi más sincera gratitud por el esfuerzo y el tiempo que ha dedicado desde el inicio de este viaje (la evacuación) hasta este momento. Me siento tan honrada y tan emocionada... Nunca olvidaré su esfuerzo y su contribución en el mencionado viaje", dijo S.T., mujer periodista de Ghazni, ciudad del sureste de Afganistán, que trabajó en Kabul y ahora vive en Canadá.

"Muchas gracias por su constante ayuda. Realmente, no se como devolverles su amor y su ayuda", dijo A.S., periodista masculino de Ghor, una provincia del centro de Afganistán.  

4. ¿Cuáles son las necesidades más urgentes para los y las periodistas afganos/as en este momento?

Realmente, hay muchas. Debido a la crisis económica, las normas de los talibanes sobre el contenido y la prohibición de que las mujeres trabajen, existe una enorme tasa de desempleo entre los y las periodistas. Muchos están luchando para poder pagar el alquiler y mantener a sus familias. Necesitan ayuda humanitaria: ¡fondos y alimentos!

Hay quienes siguen escondidos y necesitan ayuda para salir de Afganistán, desde apoyo logístico hasta visados para seguir viajando.

Los que se quedan y trabajan necesitan apoyo y financiación internacional para mantener los medios de comunicación, pagar a los y las periodistas, y presionar para mejorar el acceso a la información, la seguridad y la protección de los y las periodistas. Necesitan que la comunidad internacional alce la voz para mejorar el ejercicio de la profesión en el país.

Además, hay centenares de periodistas que huyeron de Afganistán, y ahora se encuentran atrapados en terceros países, especialmente en Pakistán. Estas personas necesitan que los gobiernos de todo el mundo emitan más visados humanitarios de emergencia, que faciliten los requisitos de los visados, que destinen más recursos a la gestión de las solicitudes de asilo y que brinden más apoyo y recursos a los planes de reasentamiento. Es vergonzoso el modo en que los gobiernos han prometido mucho, pero han cumplido poco en términos de visados y reasentamiento.

5. ¿Cómo pueden ayudarles los y las periodistas de todo el mundo?

Recaudando fondos. Envía nuestro llamamiento especial de aniversario a todos los miembros del sindicato, a las filiales, a las organizaciones afines de la sociedad civil, filantrópicas o profesionales, a los editores y a los medios de comunicación. Si conseguimos más fondos significa que podremos proporcionar más ayuda.

Asimismo, es vital que los sindicatos presionen a los gobiernos para que emitan más visados de emergencia para los y las periodistas afganos/as, y que simplifiquen el proceso. La amenaza a la que se enfrentan nuestros/as compañeros/as es real. También existe el peligro de que quienes han permanecido en el exilio en Pakistán, Irán, Turquía u otros países durante muchos meses sean devueltos a Afganistán, cuando expire su visado temporal. Con este objetivo, utiliza nuestro modelo de carta y pide una reunión con el gobierno para que ofrezca una salida a los y las periodistas que ahora mismo están inmersos en una pesadilla.

6. ¿Cuál es la situación de los y las periodistas y trabajadores/as de los medios de comunicación afganos un año después de la caída de Kabul?

Casi a diario recibimos noticias sobre periodistas que han sido detenidos, golpeados o a quienes se les impide cubrir una noticia o se les niega el acceso a la información. Asimismo, la autocensura está muy extendida entre los y las profesionales por el miedo a las consecuencias de exigir responsabilidades a los talibanes.

Según un informe reciente de nuestro afiliado ANJU, en los seis primeros meses tras la instauración del régimen talibán, cerraron 318 medios de comunicación,  entre ellos 94 de los 114 periódicos activos, 132 emisoras de radio y 51 canales de televisión. Además, alrededor del 60% de los periodistas perdieron su trabajo. Las mujeres quedaron excluidas de la mayor parte de los puestos de trabajo en los medios de comunicación. Se calcula que poco más de 200 siguieron empleadas, pero lejos de las pantallas. El 87% de las mujeres periodistas declararon haber sufrido discriminación. En las dos últimas semanas hemos informado de casos de mujeres periodistas agredidas y detenidas.

Además, la agencia de la ONU en Afganistán (UNAMA) confirma que se ha producido un éxodo de periodistas, el cierre masivo de medios de comunicación y el aumento de las amenazas, la violencia y las restricciones.

En el año transcurrido hasta abril de 2022 hubo 12 periodistas muertos y 30 detenidos, según el último informe de la FIP sobre la Libertad de Prensa en Asia Meridional.

Incluso los casos en que los medios de comunicación siguen funcionando, estos están sujetos a restricciones draconianas impuestas por el régimen talibán. Sin duda, son días oscuros para el periodismo en Afganistán.

7. ¿Cómo están afrontando los afiliados de la FIP, AIJA y ANJU, los acontecimientos sobre el terreno?

Nuestros afiliados en Afganistán siguen haciendo todo lo posible para representar a los y las periodistas, a pesar de las inmensas dificultades y el peligro personal. Han seguido denunciando las amenazas y la violencia contra los y las periodistas, y exigiendo responsabilidades a quienes violan los derechos de los medios de comunicación y de los y las periodistas. Asimismo, han ayudado a conseguir la liberación de algunos de los detenidos. También han contribuido a distribuir ayuda de emergencia y a proporcionar información detallada sobre la situación de los medios de comunicación y los derechos de los y las periodistas en el país. Debe tenerse en cuenta que es muy difícil operar bajo estas condiciones. A veces nuestros compañeros han sido amenazados con el cierre o han visto sus conferencias de prensa clausuradas físicamente, pero siguen defendiendo la libertad de los medios de comunicación.

8. Las mujeres periodistas en Afganistán son objeto de una doble violencia por parte de los talibanes: por ser mujeres y por trabajar como periodistas. ¿Cuáles son las amenazas a las que se enfrentan a diario?

El mes pasado la presentadora de Dost Radio, Selagi Ehsaas fue atacada por hombres armados no identificados, quienes le robaron el teléfono, la golpearon con una pistola y la dejaron inconsciente. Sin embargo, estos hechos apenas fueron noticia. Se dice que los agresores eran combatientes talibanes que le advirtieron que debía dejar su trabajo. Este tipo de agresiones contra mujeres periodistas se han convertido en algo demasiado habitual.

Un informe de la ANJU, realizado en 34 provincias, revela que el 87% de las mujeres periodistas han sufrido discriminación por razón de género, y el 79% afirma haber sido insultadas y amenazadas bajo el régimen talibán, incluyendo amenazas físicas, abusos por parte de funcionarios talibanes, y amenazas escritas y verbales. Entre las amenazas se encuentran las de carácter sexual o el matrimonio forzado con comandantes talibanes locales.

Debido a la crisis económica y a las duras restricciones impuestas por los talibanes, muchas periodistas han perdido su trabajo.

En mayo, los talibanes emitieron un decreto que exige que las periodistas que aparezcan en pantalla deben llevar el rostro cubierto. De lo contrario, estas serán apartadas de sus puestos de trabajo por la fuerza. Asimismo, la orden reza que cualquier director de medios de comunicación o tutor legal de una presentadora que no cumpla el decreto será también responsable en virtud de las nuevas leyes.

Las mujeres periodistas y algunos medios de comunicación han protestado con valentía contra las medidas impuestas por el régimen talibán, pero las amenazas han obligado a muchas periodistas a huir del país. Las mujeres que viven solas son a menudo vulnerables, ya que viven en condiciones de pobreza y aislamiento en otro país. Las periodistas afganas se enfrentan a una doble amenaza: por ser periodistas y por ser mujeres. Por eso es tan importante recaudar aún más fondos para garantizarles un refugio seguro y luchar por los derechos de las mujeres periodistas.

9. ¿Cómo ve el futuro de la libertad de prensa en Afganistán?

Es difícil ser optimista a corto plazo, si tenemos en cuenta las circunstancias en las que se encuentra el país. Sin embargo, una cosa que hemos visto una y otra vez durante esta crisis es el poder de la solidaridad, que no sólo ayuda a los y las periodistas afganos/as a sobrevivir, sino que los apoya para que alcen la voz y defiendan la libertad de los medios de comunicación.

Lo que necesitamos es un esfuerzo más coordinado por parte de la comunidad internacional para apoyar y respaldar los derechos de los medios de comunicación, y de los y las periodistas, tanto de los que están en Afganistán como de los que se encuentran en el exilio. No sólo palabras de condena, sino apoyo práctico para que los y las periodistas puedan hacer lo que mejor saben hacer: buscar la verdad, denunciar los abusos e informar al público. Si alumbramos los rincones oscuros del régimen talibán, los periodistas pueden ayudar a provocar el cambio, y pueden esperar un futuro de mayor libertad y derechos para los medios de comunicación.

La FIP y sus afiliados han trabajado con nuestros colegas en Afganistán durante más de 20 años; estaremos allí para acompañarlos hasta que puedan asegurar ese futuro.

Ayuda a la FIP a continuar su trabajo de solidaridad en Afganistán donando al fondo de seguridad de la FIP.

For more information, please contact IFJ on +32 2 235 22 16

The IFJ represents more than 600,000 journalists in 146 countries

Follow the IFJ on TwitterFacebook and Instagram

Subscribe to IFJ News