Registro de muertes de trabajadores en medios supera 100. La FIP condena incremento de asesinatos de periodistas

Mientras la Federación Internacional de Periodistas advertía que el 2004 podría finalizar como el peor año en registro de asesinatos de periodistas y trabajadores de medios, noticias sobre la muerte de reporteros en las Filipinas, Costa Marfil y Nicaragua, aterrorizaban al mundo del periodismo.


Tres asesinatos de periodistas en distintas instancias, ocurridos en diferentes continentes, contribuyeron a que la cifra de trabajadores de medios asesinados superara la terrorífica cifra de 100 en el 2004, mayor a la del año anterior y superior al 2002 en más de 30 asesinatos.


“El 2004 está concluyendo como uno de los años más sangrientos que se haya registrado,” dijo Aidan White, Secretario General de la FIP. “La crisis de la seguridad en la información ha alcanzado un nivel intolerable y debe ser tratado urgentemente,” concluyó.


En Filipinas, Gene Boyd Lumawag, reportero gráfico, fue abaleado a muerte la noche del viernes mientras trabajaba en la fortaleza militar islámica de la isla Jolo, al sur del país, según fuentes militares. Contratado por el servicio de noticias local Mindanews Lumawag, es el periodista número 58 en ser asesinado en Filipinas desde 1986, y el noveno asesinado este año.


Según fue reportado, Lumawag fue víctima de un hombre armado no identificado que logró escapar. Colegas afirmaron que Lumawag, junto a otro periodista que salió ileso del ataque, estaba realizando en Jolo una investigación periodística desconocida por ellos.


En Costa de Marfil un corresponsal local de Le Courrier d'Abidjan, diario simpatizante del Presidente Laurent Gbagbo, fue asesinado el 7 de noviembre durante enfrentamientos entre el ejército de Costa Marfil, protestantes y mediadores franceses.


El reportero Antoine Massé, quien también se desempeñaba como profesor, fue abaleado mientras cubría una manifestación contra del avance de tropas francesas hacia Abidjan. La FIP ha hecho un llamado para la realización de una investigación completa del incidente. “Necesitamos respuestas francas para preguntas difíciles, y el porqué este incidente ocurrió,” exigió White.


En Nicaragua el periodista Maria José Bravo, de 26 años, corresponsal del diario La Prensa, fue abaleado y asesinado en medio de una riña entre facciones políticas rivales, durante el conteo de votos en las elecciones municipales, en el centro de la ciudad de Juigalpa. La balacera se produjo durante una disputa entre miembros de la Alianza del Partido Republicano del Presidente Enrique Bolanos y el Partido Liberal Constitucional del ex presidente Arnoldo Alemán.


“Todas estas muertes son recordatorios escalofriantes del precio que periodistas y trabajadores de medios deben pagar por libertad de prensa y democracia,” dijo White. “Debemos renovar nuestros esfuerzos para acabar este ciclo de violencia.”


Con estos últimos asesinatos se ha alcanzado la cifra de 101 muertos entre periodistas y trabajadores de medios. Desde el comienzo de la invasión a Irak, en marzo de 2003, 62 trabajadores de medios han muerto en ese país asiático


El registro creciente de muertes de periodistas y personal de medios -la FIP incluye a ambos en su lista-, aparecerá como prioridad en la agenda del encuentro anual del Instituto Internacional para la Seguridad de la Prensa, INSI, nuevo cuerpo de seguridad que tendrá su encuentro anual en Portugal durante la próxima semana.


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