FIP teme por seguridad de periodistas que trabajan en Afganistán

La Federación Internacional de Periodistas, FIP, está profundamente preocupada por reportes de la Asociación de Periodistas Independiente de Afganistán, APIA, y el Comité para la Protección de Periodistas Afganos, CPPA, sobre la actual violencia contra periodistas y agresiones contra la libertad de prensa en Afganistán.


La Federación expresó su preocupación por la seguridad de periodistas en Afganistán, luego que tres colegas de televisión fueran víctimas de golpizas mientras cubrían una manifestación política el pasado 29 de Julio. El hecho sucedió una semana después de la muerte de un camarógrafo en el doble atentado suicida del 22 de Julio.


“Estos últimos ataques son indicadores del rápido deterioro de la situación para periodistas en Afganistán”, advirtió Christopher Warren, Presidente de la FIP


El veterano reportero de Tolo TV, Noorullah Rahmani, el camarógrafo Qais Ahamd, y su conductor, fueron golpeados por hombres armados “semi uniformados” que les robaron su cámara y material mientras cubrían una manifestación contra Abdul Rab Rasul Sayyaf, líder de una facción fundamentalista en Paghman, distrito de Kabul.


Según APIA y CPPA, otro comunicador fue injustamente encarcelado y publicaciones como la nueva revista de deportes Nedaye-Warzesh, siguen experimentando censura.


“Estos informes apabullantes de violaciones contra la libertad de prensa y ataques físicos contra colegas por cumplir con su deber, señalan las precarias condiciones que afrontan los medios afganos. La FIP exige una investigación completa e independiente de estos ataques”, dijo Warren.


La Federación también expresó preocupación por la muerte del camarógrafo Abdul Qodus en un atentado suicida en Kandahar, el pasado 22 de julio.


Informes locales indican que Qodus, de la red privada de televisión Kabul Aryana, llegó a la escena para cubrir lo ocurrido tras la detonación de un carro bomba suicida, cuando estalló un segundo atacante con explosivos amarrados a su cuerpo. Qodus falleció en un hospital local a raíz de severas heridas en la cabeza.


“Los periodistas están en riesgo doble porque mientras corren a cubrir la bomba suicida inicial, se ven atrapados en la destrucción causada por el segundo atentado” declaró Warren.


“El conflicto en Afganistán ha generado un ambiente de inseguridad para periodistas. La FIP solicita mayor protección para reporteros y un respaldo para la libertad de expresión en el país”, concluyó Warren.