Reporte de la FIP Sobre el Golpe Condena a Chávez y a los Propietarios de los Medios por Violaciones a la Libertad de Prensa

La Federación Internacional de Periodistas publicó hoy un reporte sobre las acciones de algunos propietarios de medios durante el reciente intento de golpe en Venezuela, el cual condena a algunos propietarios de medios de censura y de utilizar los medios para respaldar un intento ilegal para derrocar al gobierno del presidente Hugo Chávez.


La FIP acusa también al Presidente Chávez de crear una "una atmósfera hostil de la cual han sido blanco los trabajadores de los medios y los periodistas quienes han sido objeto de intolerable presión, incluyendo amenazas de violencia física."


La FIP dice que debe hacerse más para sortear los obstáculos a la libertad de expresión en el país y llama a una acción para fortalecer la independencia e imparcialidad en el periodismo venezolano, incluyendo la garantía formal del derecho a negarse a aceptar asignaciones contra la ética y a actuar de acuerdo a su conciencia.


El reporte de la FIP, Falta de Comunicación en la Crisis Política Venezolana : Cómo los Medios y el Gobierno Reprobaron el Examen en Periodismo y Democracia, nace de la misión de averiguaciones en Caracas del 10 al 12 de Junio del presente. La misión fue lanzada luego del golpe de estado del 11 de Abril, cuando el presidente Chávez fue derrocado por sectores del ejército después de las protestas en la calle y luego repuesto dos día más tarde después de la manifestación masiva contra el golpe por parte de los adeptos a Chávez.


El reporte de 20 páginas dice que los medios jugaron un papel clave en el movimiento de oposición contra la administración de Chávez, mientras el mismo presidente es responsable de exacerbar la crisis mediante ataques inmoderados, personales y hostiles contra individuos y los medios en general.


Como resultado, los eventos del golpe y el contra golpe que tuvieron lugar entre el 9 y el 14 de abril, vieron la manipulación activa, con los medios antichavistas cerrados y luego reabiertos, mientras las transmisiones chavistas eran censuradas. La noticias de las protestas contra el golpe y la restauración del gobierno legal no fueron reportadas por algunos medios en manos de dueños opuestos al presidente.


"La censura de la información por parte los dueños de los medios constituye una brecha en la credibilidad que debe existir entre el público y los medios, si es que la democracia, el pluralismo y la libertad de prensa van a sobrevivir", concluye el reporte, que llama a las organizaciones internacionales de medios para que insistan en que los medios no deben ser utilizados como armas para derrocar gobiernos electos.


"Algunos medios, por la naturaleza de su compromiso en el proceso político, han sumado a las limitaciones a la libertad e independencia de los periodistas creada por la administración. Esto creó la percepción entre vastos sectores del público de que no existe libertad de prensa, o al menos, que los medios han comprometido sus responsabilidades democráticas".


El reporte respalda a grupos de periodistas y sindicatos de medios que han luchado contra la presión del gobierno y la censura. Su trabajo debería ser fortalecido. Hay una demanda particular para que el gobierno investigue profundamente la violencia callejera del 11 de abril y lleve a la justicia a los asesinos del periodista Jorge Tortoza, quien murió mientras cubría la protesta.


El reporte dice que los periodistas venezolanos rechazan el papel politizado de los medios y propone un debate abierto entre los periodistas sobre la necesidad del profesionalismo y la independencia de toda fuerza política "tanto del gobierno como de la oposición".


El reporte dice también que es necesario un diálogo urgente entre el gobierno, los medios y los líderes del periodismo, para restaurar la confianza del público y mantener la imparcialidad profesional. Al movimiento sindical en Venezuela - uno de los grupos más numerosos que desafían la autoridad del gobierno de Chávez - se le solicitó que respaldara los esfuerzos de los periodistas y trabajadores de los medios para mantener su independencia.


Finalmente, el reporte alerta que, a pesar de la restauración del gobierno electo, la tensión entre el gobierno y la oposición persiste fuertemente y son necesarias acciones urgentes para proteger la independencia editorial.


La misión fue llevada a cabo por el Secretario General de la FIP, Aidan White, el Vicepresidente de la FIP, Osvaldo Urriolabeitia, de Argentina y Robert Collier, un reportero de los Estados Unidos representante de "The Newspaper Guild-CWA", la filial de la FIP en los estados Unidos. La misión fue respaldada por el grupo regional de la FIP para América Latina, GAL-FIP, y fue asistida por el Encargado Regional, Gregorio Salazar, Secretario General del sindicato de periodistas de Venezuela, el SNTP.