Liberan a periodistas detenidos en México y Perú, informa FEPALC

En el estado de Chiapas, México, fue liberado el periodista Ángel Mario Ksheratto, del diario “Cuarto Poder”, luego de permanecer 40 días en la cárcel. Entre tanto, en Huaraz, Perú, el pasado 14 de diciembre recuperó su libertad el colega Juan José Ramírez Villacorta, de la emisora Radio Cushin y corresponsal de Radio Ancash .

Con relación al caso de México, desde hace cuatro años, un funcionario de ese Estado acosa judicialmente por “difamación” al colega Ángel Mario Ksheratto, quien, por la misma razón ya estuvo detenido entre el 4 y 22 de febrero de este año, y anteriormente, en enero de 2.003 y octubre de 2.005.

En Chiapas la libertad de expresión es groseramente vapuleada debido a una legislación considerada como la más severa América Latina y el Caribe en materia de delitos de prensa: establece penas que pueden llegar hasta los nueve años de cárcel, para los casos de "difamación" o "calumnias". Actualmente, en Chiapas hay cuarenta periodistas sometidos a ese procedimiento.

Los periodistas y organizaciones que los respaldan, consideran un contrasentido que en México, mientras evoluciona la ley federal de despenalización contra la prensa, a nivel de los estados se mantengan procedimientos criminales.

En cuanto al colega peruano Juan José Ramírez Villacorta, fue liberado tras permanecer encarcelado 21 días en el penal de Huaraz, capital de la región Ancash, norte de Perú. El juez, Demetrio Vela Marroquín, ordenó su libertad luego de considerar que las pruebas recogidas no eran suficientes para vincular al periodista con los actos de violencia que un grupo de pobladores realizó por los resultados de las elecciones a la alcaldía en el distrito de Huari.

Sus colegas dijeron que en los videos y fotografías analizados por el juez, el periodista sólo aparece cubriendo una marcha pacífica de ese día, y no en la protesta violenta del 19 de noviembre a la noche. Marroquín tendrá libertad condicional mientras el magistrado del Juzgado Penal de Huari culmina la investigación del caso.

La Federación de Periodistas de América Latina y el Caribe, FEPALC, sostiene que estas formas de perseguir y amedrentar, afectan no sólo la vida de los periodistas sino también los contenidos de la información, pues los comunicadores, en medio de una inseguridad creciente, trabajan con temor, mientras observan como se tergiversa la realidad.