La FIP condena sistemática represión política y legal contra la prensa independiente en Argelia

La Federación Internacional de Periodistas condenó la decisión de la Corte de Argelia, proferida el pasado 20 de abril, que rechaza la apelación y solicitud de liberación condicional a Mohammed Benchicou, editor en jefe del diario Le Matin. La FIP también rechazó las sentencias a prisión de otros cuatro periodistas del mismo diario.


“El gobierno argelino ha lanzado una campaña para destrozar a la prensa independiente,” afirmó Aidan White. “La corrupción política del poder judicial tras estos ataques contra los derechos civiles, legalmente legitimada con semanas de juicios, cuestiona la supremacía de la ley y de los derechos fundamentales en Argelia”.


Benchicou fue detenido el 14 de junio de 2004; la corte ordenó mantenerlo detenido a pesar de la solicitud del médico de prisión quien aconsejó hospitalizarlo. Según los abogados defensores, el editor en jefe de Le Matin padece una aguda artritis cervical y enfrenta el riesgo de una parálisis facial. El alegato de los abogados, aunque enfatiza en que Benchicou respetará cualquier decisión de la corte, sin importar lo destructiva que sea, no ha logrado respuesta alguna de la presidencia de la corte.


Esta decisión que refleja la actitud de las autoridades argelinas frente a la prensa independiente, fue tomada el día anterior a los veredictos contra varios periodistas de Le Matin, diario suspendido por las autoridades en julio del año pasado.


Sustentado en artículos periodísticos que describen acusaciones de corrupción contra políticos y cargos de mala administración contra la Compañía de Petróleo Sonatrach entre 2001 a 2003, el tribunal dio su fallo con severos veredictos y una sentencia extendida para Mohamed Benchicou.


Youssef Rezzoug y Yasmine Ferroukhi fueron sentenciados a tres meses en prisión. Abla Chérif y Hassane Zerrouky, periodistas de l’Humanité fueron sentenciados a dos meses en prisión y Benchicou a cinco meses. La defensa de los periodistas contestó, punto por punto, declarándolos inocentes de las acusaciones. Simultáneamente un tribunal impuso sentencias en prisión, aunque los demandantes solamente habían solicitado una simbólica compensación monetaria. Se teme que los cuatro periodistas sean encarcelados antes de concluir el proceso de apelación presentado por la defensa.


“Estas señales de un régimen progresivamente totalitario, apuntan a reprimir las voces independientes de manera deliberada,” dijo Nadir Benseba, coordinador del Centro Regional de la FIP en Argelia. “Esta política de represión fue instigada por el propio presidente a principios de año, cuando hizo un llamado a los jueces para que no se dejaran intimidar por los “mercenarios de la pluma”.


Uno de los aspectos más perturbadores de estos sucesos legales, conocidos como “los juicios del martes”, es que los periodistas son acusados de difamación sin ninguna obligación paralela para el demandante de comprobar sus acusaciones.


“La sucesión de juicios políticos contra periodistas, se lleva a cabo mientras los estados democráticos simplemente se sujetan a la política de una diplomacia estable y silenciosa,” afirmó White. “Es urgente que las voces de la democracia se unan para confrontar las violaciones sistemáticas a los derechos civiles en Argelia”.


La FIP hace un llamado a la comunidad internacional para que reaccione de inmediato y enfrente los serios ataques contra la prensa independiente en Argelia.


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