La FIP condena “catástrofe para el pluralismo” ante la amenaza de presidente Chávez contra 2.000 empleos en los medios

La Federación Internacional de Periodistas (FIP) advirtió hoy que los planes del gobierno venezolano de Hugo Chávez de cerrar un canal de televisión acérrimamente crítico de su gobierno y la agresiva política oficial de reforzar su influencia y control sobre más de 200 medios es potencialmente un “catastrófico declive para el pluralismo y los derechos de la sociedad”.

La FIP dice que los planes de cierre de Radio Caracas Televisión, RCTV, canal dos, en mayo, cuando caduque su actual licencia significará la pérdida de empleo para más de 2.000 trabajadores, afectados directa o indirectamente. RCTV es uno de los canales más antiguos del país y comenzó sus transmisiones en 1953.

“Este cierre, en un momento en que el gobierno aprieta su presión sobre los medios de comunicación del país, tiene todo el potencial para convertirse en una catástrofe para el pluralismo y los derechos sociales”, dijo Aidan White , Secretario General de la FIP.

El presidente Hugo Chávez acusa a la red y a otros medios independientes de estar involucrados en el fallido golpe de estado de abril 2002. RCTV, como otros, jugó un papel altamente controversial en estos eventos, conduciendo a las protestas y las criticas, las cuales la misma FIP respaldó en su informe Missing Link in Venezuela’s Political Crisis (Comunicación Perdida en la Crisis Política Venezolana) (2002). Y luego, cuando el golpe empezó a vacilar, la estación ignoró la evidencia de miles de manifestantes que salieron a la calle en apoyo a Chávez, y en su lugar se cambió de una cobertura de noticias de 24 horas a la transmisión de viejos dibujos animados y películas.

“Ninguna red tiene el derecho automático a continuar, particularmente si rompe seriamente con su deber profesional”, dijo White, “Pero los medios deben estar sujetos a reglas transparentes e independientes, no al dictamen presidencial. La acción gubernamental aumenta el temor de que este sea un acto de venganza dentro de la política de control sobre los medios del país”.

La FIP respalda la preocupación expresada por su afiliada en Venezuela, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa, el cual advierte que la amenaza viene paralelamente a la compra del antes independiente canal CMT por parte de la planta Telesur, propiedad del gobierno, lo cual lleva a la pérdida de 150 empleos en los medios y al aumento de la influencia del gobierno en los mismos.

“Los medios venezolanos están atrapados en un vicio de polarización de opiniones por parte de la oposición y del gobierno”, dijo White. “Este es un proceso que le roba la vida a la democracia y las últimas acciones del gobierno sólo incentivan la crisis causada por la ausencia de voces libres e independientes”.

La FIP dice que el costo humano del cierre de RCTV no es lo menos preocupante.“No ha habido advertencias ni consultas con la fuerza de trabajo, lo que sugiere que el cierre de RCTV, sin escrutinio independiente de sus acciones, será un desastre, tanto para la democracia, como para las personas involucradas”, dijo White.


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