FIP condena persecución contra representantes de los periodistas en Túnez por protestar en nombre de la libertad de prensa

La Federación Internacional de Periodistas condenó a las autoridades de Túnez por “intimidación y persecución”, debido a las detenciones de representantes de periodistas, realizadas por el gobierno. Las detenciones se produjeron porque los voceros protestaron en defensa de la libertad de expresión y de los derechos de los periodistas.


Las autoridades de Túnez ejecutaron acciones de represalia tras las declaraciones e informes emitidos el Día Mundial de la Libertad de Prensa - 3 de Mayo-, en los que representantes de periodistas manifestaron su preocupación por los problemas que acosan a los medios y a los reporteros del país.


“Las autoridades de Túnez lanzaron una campaña de persecución, días después de las declaraciones del presidente exigiendo respeto incondicional para la libertad de expresión,” dijo Bertrand Ginet, funcionario del Programa Mediterráneo de la FIP. “Las severas medidas contra los representantes de los medios, han sido realizadas en nombre del Estado y éstas no solamente apuntan a nuestra profesión, sino que establecen un ataque directo contra un derecho fundamental: la libertad de expresión de todos los tunecinos”.


Lotfi Hajji, presidente del Nuevo Sindicato de Periodistas de Túnez, SPT, fue interrogado por la policía tras participar, el pasado viernes, en una conferencia organizada en la capital por organizaciones locales de derechos humanos y en la publicación de un informe del SPT sobre la situación de la prensa en el país, el Día Mundial de la Libertad de Prensa.


Tras las celebraciones del 3 de mayo, Hajji fue perseguido durante el fin de semana en múltiples ocasiones por los uniformados y, según fuentes locales, pudo evitar su detención gracias a la presión de representantes internacionales del Intercambio Internacional por la Libertad de Expresión, IFEX, y la Federación Internacional de Derechos Humanos, FIDH.


El 4 de mayo, Hajji fue detenido durante más de cuatro horas en la estación de policía de la ciudad de Bizerte. Aunque la ley de Túnez no exige autorización preliminar para la creación de un sindicato de medios, a Hajji le advirtieron sobre las “posibles consecuencias” debido a su posición como líder de un sindicato de medios “ilegal” y a sus conexiones con representantes de la prensa internacional. Desde la creación del Sindicato hace ocho meses, a Lotfi Ají le fue prohibido trabajar como corresponsal tunecino para el canal satelital Qatari Al-Jazeera.


De manera similar, Neji Bghouri, miembro del Comité Administrativo de la Asociación de Periodistas de Túnez, APT, fue llamado el 7 de mayo a presentarse en una estación de policía en Túnez, luego de la publicación del informe de la Asociación de Periodistas de Túnez, APT, sobre la situación de la libertad de prensa en el país. Estuvo retenido por casi cuatro horas, mientras la policía se negaba a realizar cargos formales en su contra. Según fuentes locales, Bghouri, al igual que Hajji, enfrentan cargos por propaganda difamatoria, difusión de noticias falsas y perturbación pública. Periodistas tunecinos continúan apoyando a sus colegas con protestas frente al departamento de policía en Túnez.


Estos eventos ocurrieron días después de un mensaje del Presidente Zine El Abidine Ben Ali, el 2 de Mayo de 2005, dirigido a los presidentes de la Asociación de los Periodistas de Túnez y la Asociación Tunecina de Editores de Periódicos. En el mensaje, el mandatario calificó a la próxima Cumbre Mundial de la Sociedad de Información, WSIS, a realizarse en la capital en noviembre de este año, como “el punto de partida hacia una nueva etapa en las relaciones internacionales”.


Recordando que “la libertad de expresión y de prensa son derechos básicos para los individuos y para la comunidad,” el Presidente Ben Ali expresó su aspiración de construir “un país donde la libertad de prensa sea progresivamente enaltecida, donde la libertad de expresión contenga un significado noble y digno, y donde el periodismo se ubique en el lugar que se merece y cuente con el respaldo de medios libres”.


Estas declaraciones fueron hechas después de la publicación de un informe de la delegación internacional (http://www.fidh.org/IMG/pdf/tn418f.pdf), realizado por la Federación Internacional de Derechos Humanos, la Organización Mundial Contra la Tortura y el Centro Internacional de Derechos Humanos y Desarrollo Democrático. El informe detalla las presiones que actualmente padecen los periodistas de Túnez (Informe 418, mayo 2005):


  • Presión administrativa: "Allanamientos e interrogatorios ilegales, confiscación de pasaportes, escasez de tarjetas profesionales de prensa para corresponsales extranjeros, censura en la publicación y distribución de informes y prohibición de películas”.


  • Presión económica: "Varias organizaciones de prensa han tenido que despedir a periodistas debido a presiones y/o sanciones contra empleados que expresan opiniones críticas o que trabajan en la defensa de los derechos humanos”.


  • Presión física: "Varios actos de agresión contra periodistas cometidos por la policía como destrucción de carros, arrestos arbitrarios, insultos, agresiones e intentos de homicidio”.


  • Presión legal: "Varias demandas fueron interpuestas y validadas judicialmente para sancionar a los periódicos y a los periodistas que cometieron el error de expresar una opinión”.


    “La detención de representantes de los periodistas, es una contradicción directa al artículo 8 de la Constitución de Túnez, y del artículo 242 del Código Laboral,” afirmó Ginet. "El espectro de las presiones dirigidas contra la profesión, exige una reacción internacional y una reflexión sobre el sentido de realizar una Cumbre Mundial sobre la Sociedad de Información en Túnez.


    La FIP hace un llamado a las autoridades de Túnez para que liberen inmediatamente a todos los representantes de los periodistas y a que respeten los derechos humanos básicos de los ciudadanos de Túnez.


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