FIP condena a Francia por confuso veto a la grabación de actos violentos

La Federación Internacional de Periodistas, FIP, expresó su preocupación por una ley que penaliza la grabación o transmisión de actos de violencia, hechas por personas que no sean profesionales de medios.


Los periodistas y grupos de libertades civiles expresaron su alerta por este veto, que no aplica a periodistas calificados de “buena fe” y podría conllevar a juzgar a los testigos que graban actos de violencia policial.


La Federación señala que la nueva ley es confusa, permite que grabaciones amateur sean utilizadas como evidencia en las cortes, pero estipula que hacer la grabación es un acto ilegal.


“La ley es absurda en el contexto actual de ciudadanos que tienen alternativas tecnológicas que les permiten captar los delitos cuando suceden”, dijo Aidan White, Secretario General de la FIP. “Necesitamos proteger al periodismo profesional y tener parámetros altos, pero esta norma no debe dar la impresión de que es un intento por ilegitimizar las noticias de parte los testigos”.


“Se le aconseja al gobierno permanecer alejado la selección de noticias y dejar la determinación de qué se publica en manos de periodistas profesionales”, dijo White. “Esta ley es confusa y contradictoria y debe ser aclarada”.


La Federación solicitó a sus afiliados en Francia, discutir el asunto con las autoridades del país.


Los medios de comunicación en Europa y Norte América, de manera habitual, utilizan material en video de testigos y transeúntes cuando el tema es de interés público. Esta práctica ha crecido desde el desarrollo de celulares con cámaras instaladas.


En 1992, los medios en el mundo utilizaron tomas de la golpiza infame propinada por la policía al habitante de Los Angeles, Rodney King, un caso que tuvo grandes implicaciones y suscitó temas sobre el racismo en los Estados Unidos.


Bajo la nueva legislación francesa, este material obtenido por amateurs, estaría prohibido y el que realice las tomas podría ser juzgado, aunque el material sí pueda ser utilizado como evidencia por la corte, posteriormente.


“Los periodistas tienen motivos para preocuparse por la forma en la que algunos medios de comunicación intentan utilizar como fuentes de información a aficionados, y socavan el profesionalismo al motivar contribuciones de amateur,” comentó White. “Pero nadie sugeriría de manera seria penalizar la grabación de actos de violencia, especialmente cuando tiene que ver con el escrutinio público de los responsables por la ley y el orden público”.


Los comunicadores son testigos habituales de violencia al cubrir manifestaciones e historias judiciales y eso los convierte en miembros del público.


La FIP busca que la decisión de publicar material entregado por cualquier fuente, le competa únicamente a los profesionales de los medios. Hacer que sea ilegal la grabación de personas que no son periodistas, podría restringir el acceso a información vital, advierte le Federación.


Para más información, contacte a la FIP al: 32 2 235 22 00


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