FEPALC: agredidos periodistas durante funeral de ex dictador Pinochet

Durante los funerales del dictador Augusto Pinochet, en Santiago de Chile, y también en las jornadas previas, los periodistas fueron víctimas de actos violentos de toda índole.

En el hospital militar y en momentos en que se extinguía la vida del dictador, unos doscientos simpatizantes atacaron a Mónica Pérez, Mauricio Bustamante e Iván Núñez, de la Televisión Nacional de Chile, TVN. A los dos primeros les arrojaron botellas de vidrio y al tercero le propinaron una paliza. También atacaron a Antonio Quinteros, del Canal 13, y a un equipo de Chilevisión.

En inmediaciones de la Escuela Militar donde tenían lugar las exequias de Pinochet, a la corresponsal del canal español TVE, María José Ramudo, unos desconocidos le arrancaron el micrófono mientras estaba trabajando. Según dijeron, fue a modo de represalia porque la justicia española había pedido anteriormente la extradición del dictador Pinochet. Los atacantes arrojaron luego varios objetos sobre la comunicadora, sin que intervinieran los carabineros que presenciaron la escena.

La FEPALC se solidarizó con los colegas chilenos y con su organización afiliada, la Federación Nacional de Trabajadores de los Medios de Comunicación, FENATRAMCO, en homenaje también a los 68 periodistas, fotógrafos, y gráficos, que figuran entre los 4.000 asesinados o desaparecidos durante la dictadura militar de Pinochet, una de las más sangrientas de América Latina.

De los 68 victimas, 21 son periodistas; 20, fotógrafos, camarógrafos y técnicos, y 27, obreros de prensa. La mayoría fueron detenidos, torturados y asesinados, como Carlos Berger, director de Radio Loa, que perdió la vida a manos de la "Caravana de la muerte"; el fotógrafo independiente Rodrigo Rojas quien murió después que una patrulla del ejército le quemara vivo (acción donde fue inculpado el teniente Pedro Fernández Dittus que se halla encarcelado), y José Carrasco Tapia, director del Semanario “Análisis” último periodista asesinado durante la dictadura y que murió ametrallado en 1.986.

Desde distintas latitudes, los periodistas de América Latina sostienen que la muerte del dictador Pinochet no debe significar la impunidad y que, en memoria de los compañeros muertos y desaparecidos, no debemos olvidar que murió sin haber rendido cuentas ante un tribunal de justicia por todas y cada una de las graves violaciones a los derechos humanos que cometió.

Federación de Periodistas de América Latina y el Caribe, FEPALC

Manuel Méndez – presidente

José Insaurralde – secretario de derechos humanos