El SNTP deplora incidente entre diputada y periodista en Táchira, Venezuela

En relación a los hechos suscitados en la mañana del martes 20 de noviembre en los estudios de la planta televisora TRT del Táchira, cuando la diputada Iris Varela irrumpió y agredió al periodista Gustavo Azócar, alegando perjuicios a su honor por parte del comunicador social, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) considera necesario pronunciarse en los siguientes términos:

Desde el SNTP podemos comprender los alegatos aducidos por la doctora Varela para justificar su conducta, lo que no podemos entender es cómo una dirigente política y parlamentaria, no calibre o sopese las consecuencias que tiene sobre su imagen pública y su trayectoria política aparecer ante la colectividad nacional golpeando en el rostro a una persona, en este caso un periodista.

Podemos solidarizarnos con su dolor de madre, tal como lo adujo telefónicamente a través de una planta televisora, pero debe comprender que no es aceptable que una dirigente de las responsabilidades que ella ha desempeñado, dentro y fuera de Venezuela, aparezca profiriendo amenazas contra otro ciudadano y anunciando que no está dispuesta a hacer sus reclamos por los canales jurisdiccionales correspondientes aún si, como señala, hubiera lugar para ello.

Desde el SNTP, respetuosamente preguntamos a la doctora Varela: ¿qué significa su amenaza pública de que la emprenderá contra Gustavo Azócar donde quiera que lo encuentre? ¿A dónde está dispuesta llegar usted con esa violencia incontrolada que mostró ayer ante la población? ¿No cree que exhibir esos niveles de violencia y agresividad contribuye a empeorar el clima de crispación, división y confrontación que vive el país?

Con altercados como el escenificado en la planta televisora TRT del Táchira, nadie gana y es de lamentar que hechos tan inusuales e insólitos como éste ocurran en los medios de comunicación de Venezuela. Existe el derecho a réplica con rango constitucional. Todos los ciudadanos tenemos derecho a solicitarlo cuando nos sentimos agraviados y todos los periodistas están en la obligación de concederlo. Ejercerlo apuntala la ética, el equilibrio informativo y sobre todo la búsqueda de la verdad.

Desde nuestra organización sindical, más que descargar sobre la diputada Varela una tajante condena, como la que ha dejado caer sobre ella sus propios copartidarios, concretamente Periodistas por la Verdad, quisiéramos hacerle un llamado a la reflexión. El país la ha conocido como una militante política apasionada, vehemente y frontal. Muchos de sus copartidarios le reconocen valentía y compromiso social. ¿No cree que puede darle una contribución distinta a todos sus conciudadanos dejando de proyectar esa imagen de violencia y desmesura? ¿No cree que vale la pena utilizar su liderazgo para contribuir al entendimiento y la preservación de la paz entre los venezolanos?

Es el llamado que muy respetuosamente le formulamos.


Por la Junta Directiva,

Gregorio Salazar

Secretario General SNTP