El Centro de la FIP en Bagdad se enfoca en la seguridad mientras tres periodistas mueren en lo que es una pesadilla para los medios en Irak

La oficina de seguridad de la Federación Internacional de Periodistas ubicada en Irak, informó sobre la muerte de tres periodistas iraquíes, asesinados en la carretera al sur de Bagdad. Sus muertes fueron “inescrupulosas ejecuciones a sangre fría”.


El ataque sucedió el domingo cuando los periodistas se trasladaban desde Kerbala hacia Bagdad. Los tres comunicadores se movilizaban junto a diez pasajeros en un minibús que fue detenido por un grupo armado. Hombres no identificados retuvieron a los periodistas cuando estos exhibieron tarjetas que los identificaban como miembros de la prensa. El resto de los pasajeros fue liberado, pero Najem Abd Khudair, corresponsal kerbala para el periódico Al Mada, Ahmad Adam, escritor freelance para

Al Mada y el periodista aprendiz, Ali Jassem Al Rumi, quien trabaja para el periódico Al Safeer de Bagdad, fueron asesinados.


“Estos colegas fueron asesinados brutalmente,” afirmó Aidan White, Secretario General de la FIP, “Fueron degollados a sangre fría en ejecuciones inescrupulosas. Son una cruel demostración de los horrores que deben enfrentar quienes ejercen el periodismo hoy día en Irak.”


Estos últimos asesinatos, suben a 85 el número de periodistas y trabajadores de medios víctimas del horror en Irak, desde la invasión estadounidense y británica en marzo del 2003. De estos 85 periodistas y trabajadores de medios, aproximadamente 62 -casi el 80%-, son iraquíes. La cifra incluye 14 asesinatos de colegas en manos de tropas estadounidenses, hecho que han impulsado a la FIP y a otras organizaciones de libertad de prensa y derechos humanos a exigir informes independientes acerca de las muertes.


También la FIP ha exigido a las autoridades de Estados Unidos e Irak, la liberación de ocho periodistas iraquíes, en su mayoría empleados de medios occidentales, arrestados en marzo con el peregrino argumento de que “eran un riesgo para la gente iraquí y para las fuerzas de la coalición.”


“Estos arrestos, sin la presentación de cargos formales, son un gesto de intimidación”, dijo White. “El periodismo en Irak atraviesa una profunda crisis y las autoridades deben presentar cargos concretos o liberar a estos periodistas de inmediato. La incertidumbre y la injusticia presentes en estos arrestos y la detención arbitraria son intolerables”.


La FIP abrió su oficina de seguridad en Bagdad el mes pasado con el respaldo de periodistas iraquíes que han creado el Panel de Asesoría para Periodistas Iraquíes, INJAP, con el fin de mejorar la protección para los periodistas, hacer campaña por los derechos de los colegas y motivar el trabajo en conjunto durante la actual crisis.


“Los periodistas iraquíes no reciben capacitación, no cuentan con equipos de seguridad, no tienen seguros o protección social,” comentó White. “El Centro en Bagdad, está preparando para los periodistas irakíes, guías preliminares sobre las precauciones que se deben adoptar en materia por seguridad, y les brinda gran respaldo.”


El Centro ha producido y entregado a los medios y a periodistas en Irak, un paquete especial de salvamento una edición iraquí del Manual de Seguridad para Noticias en Directo en árabe, kits de primeros auxilios y una guía en CD-Rom sobre seguridad y protección para trabajadores de medios.


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