Cuatro asesinatos de periodistas y trabajadores de medios motivaron nuevo llamado de la FIP sobre la “cacería de brujas” contra periodistas en Irak

La Federación Internacional de Periodistas exigió, nuevamente, el fin a los ataques y asesinatos de periodistas y trabajadores de medios en Irak, tras el brutal asesinato de tres periodistas y de un conductor, ocurridos el mes pasado.


“Somos testigos de una cacería de brujas sin precedentes, perpetrada contra los cuerpos de la prensa iraquí,” afirmó Aidan White, Secretario General de la FIP. “Los líderes políticos y religiosos que aseguran defender el cambio democrático en este país impactado por la guerra, deben expresarse en contra de este terror”.


El 25 de febrero, el cuerpo de la periodista Raeda Wazzan, quien se desempeñaba en el canal estatal iraquí Al-Iraqiya, fue hallado cinco días después de que ella y su hijo fueran secuestrados por hombres enmascarados en el centro la ciudad de Mosul al norte del país.


El pasado 16 de febrero hubo un ataque con morteros contra los estudios de Iraqiya. Tres técnicos resultaron heridos. Dos días antes, el productor de Iraqiya, Jamal Badrani, sufrió un intento de secuestro. Según informes sobre el asesinato de Wazzan, un grupo armado ilegal vinculado con Al-Qaeda, divulgó -vía Internet- su autoría del crimen, pero esto no ha sido confirmado.


En un incidente aislado que sucedió el viernes pasado, Mohammad Sherif Ali, periodista iraqui que labora para la estación árabe de televisión creada por Estados Unidos, Al-Hurra, fue herido gravemente al ser atacado por hombres armados en su carro en Iskandiriyah, al sur de Bagdad. El conductor de Ali murió en el ataque.


El 9 de febrero, Dler Karam Ali, periodista kurdo de los periódicos Al-Ittihad Al-Isalmi y Al-Ofoq Al-Islami, y miembro del Sindicato Kurdo de Periodistas, afiliado a la FIP, fue abaleado y herido por fuerzas estadounidenses en la carretera entre Bagdad y Darbandikhan, al norte de Irak. Murió tres días después en el hospital. Cuando se dirigía a cubrir las elecciones, pasó por un retén donde soldados estadounidenses en servicio le solicitaron que estacionara; el conductor se rehusó, y los soldados abrieron fuego contra el vehículo, asesinando a Karam Ali.


El mismo día, hombres armados en Basra, hirieron de muerte al periodista iraquí Abdul Hussein Al-Basri, editor de un periódico local y periodista para el canal de televisión apoyado por Estados Unidos, Al-Hurriya. El reportero y su hijo fueron atacados al salir de su casa.


“Dos años después de la ocupación militar estadounidense, la terrible prueba para el país continúa con ataques premeditados contra los medios libres e independiente,” declaró White.


El 8 de abril de este año, la FIP y los periodistas iraquíes planean realizar una serie de manifestaciones en varias ciudades de Irak, para protestar contra la impunidad en casos de periodistas asesinados. De esta manera quieren presionar investigaciones independientes y exhaustivas para todos los casos de violencia, intimidación y asesinato de trabajadores de medios. En esta fecha se cumplirá el segundo aniversario del ataque de Estados Unidos sobre el Hotel Palestino en Bagdad que causó la muerte de dos de los trece periodistas que han caído por las balas de la fuerza invasora.


“En ese día, periodistas alrededor del mundo protestarán contra la impunidad en los casos de trabajadores de medios muertos, especialmente por el fracaso de Estados Unidos en responsabilizarse de sus acciones que han conllevado al asesinato de periodistas en Irak” comentó White.


Hace dos semanas, en un esfuerzo por brindar apoyo concreto para el cambio en Irak, la FIP lideró una reunión con una nueva agrupación -el Panel Nacional de Asesoría a Periodistas en Irak- que une elementos progresistas de los viejos sindicatos de periodistas iraquíes, líderes de la nueva Unión de Prensa y a los periodistas kurdos. En ese encuentro fue determinada como prioridad, eliminar todas las amenazas de violencia contra los periodistas. Desde el comienzo de la invasión a Irak, setenta y cinco trabajadores de medios han sido asesinados en el país: más de la mitad eran iraquíes. Por otra parte, la FIP planea abrir una oficina internacional de solidaridad para periodistas en ese país.


Los periodistas iraquíes dijeron que para construir un Irak nuevo y democrático, la seguridad de la prensa debe ser una prioridad. Lanzaron la campaña Informe y Sobreviva, que apunta a la reducción de la ola de violencia contra los medios de comunicación. De igual manera, están solicitando la liberación de los trabajadores de medios secuestrados.


La FIP está apoyando estos esfuerzos y ha estado trabajando con sus afiliados en Francia e Italia para lograr la liberación de Florence Aubenas, corresponsal del periódico francés Liberation, desaparecida en Bagdad hace más de un mes junto a su traductor iraquí Hussein Hanoun al-Saadi, y de la periodista italiana Giuliana Sgrena, raptada en una calle de la capital iraquí hace más de tres semanas.


La semana pasada, el Centro de Solidaridad en Argelia, junto a otros colegas de la Unión Nacional de Periodistas, realizaron un día de solidaridad por Aubenas, Al-Saadi y Sgrena en Algiers. Dijeron: “Los atentados contra periodistas son inútiles para la causa iraquí; solamente restarán credibilidad a cualquier paso positivo que se haya dado”.


“Hemos visto con horror las súplicas en video de colegas de Liberation y de Il Manifesto,” comentó White. “No importa si estos secuestros son obra de mercenarios o de extremistas políticos. Lo que importa es que sean liberadas”.


Más de setenta periodistas y trabajadores de medios han sido asesinados en Irak desde la invasión estadounidense iniciada hace aproximadamente dos años. Cincuenta periodistas eran iraquíes.


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