Concentración de los Medios

El proceso de concentración de los medios crece progresivamente y con ello aumenta la preocupación por el impacto en la cualidad de los medios, el pluralismo y la diversidad.


La preocupación del público sobre el dominio político y corporativo sobre los medios y los servicios de información es mayor que nunca. La confianza entre los lectores, espectadores, escuchas y usuarios de la información es baja y existe una creciente percepción de que el periodismo está fallando en cuanto a llevar a cabo su papel de guardián de la sociedad, a causa de los intereses creados que dominan el negocio de los medios. No es sorprendente que los políticos también estén preocupados. El proceso de concentración de los medios ha paralizado a los hacedores de la democracia y ha llegado el momento de estimular el debate fresco y de preparar acciones concretas para confrontar el reto del poder corporativo en los medios de comunicación masiva.

Estos son algunos de los problemas principales:

Amenazas Políticas y Privadas al Servicio de Radiodifusión Pública: con finanzas limitadas, la radiodifusión pública no puede competir contra los recursos masivos de los que disponen grupos mayores de medios globales para desarrollar su programación, adquirir derechos en deporte y lanzar nuevas suscripciones y canales de pago por visto.

Poder en las Manos de Pocos: Al mismo tiempo vemos como un puñado de poderosos grupos de medios globales toman el control de la expansión de los medios y del mercado de entretenimiento que abarca películas, televisión, publicación de libros, música, medios en línea, áreas temáticas, deporte, los medios impresos y aún el teatro. La desregulación ha elevado el poder comercial de las corporaciones de medios, pero esto les da también poder político. En la actualidad los medios están demandando mayor flexibilización de las reglas de propiedad de medios, gastando enormes sumas en donaciones políticas mientras hacen lobby con los políticos clave.

Concentración Apoyada por las Leyes Nacionales: La mayoría de los gobiernos de los países desarrollados aprueban leyes para acelerar los procesos de concentración. Las amenazas a la diversidad y la pluralidad en nuestros medios nunca habían sido tan enormes, y habrá también un impacto demandante en el rango de la calidad del trabajo producido por los periodistas.

La FIP dice que el mercado por sí mismo no puede proteger al pluralismo y la diversidad. La necesidad del público de estar debidamente informado significa que los servicios de información deben ser regulados, más allá del marco de "rating" del mercado, los beneficios y objetivos comerciales.